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Lo que las dietas no te dicen

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Para empezar la buena relación con tu cuerpo, hay que dejarlas a un lado.

La industria de las dietas está constantemente vendiendonos la idea que tenemos un problema si no nos vemos de cierta manera y que eso se debe a la falta de autocontrol, disciplina o responsabilidad en nuestras vidas. Luego nos venden un programa de dietas para arreglar ese problema y creemos que todo va a volver a la normalidad y vamos a ganar todo lo que nos hace falta..

Las dietas restrictiva es el único producto que venden dañado y la culpa de por qué no sirve es el consumidor.

Si haces dietas contantemente o si te has operado sabes perfectamente que eso no funciona así. Que muchas cosas pueden afectar nuestra disicipla, autorregulación y autocontrol. Como tendemos a dar tanto valor al aspecto físico pensamos enseguida que no valemos nada porque no pudimos cumplir el plan de alimentación y peor si vemos fotos del famoso “antes y despues” de personas que si lograron.

No es tu culpa que no puedas seguir una dieta, de hecho es CULPA DE LA DIETA. Lo que las dietas no te cuentan son los daños causados por empezarlas.

Daños emocionales

  1. Hacen que pierdas la confianza en tu cuerpo y tus capacidades de regulación con la comida: tienes que regirte por un papel, si la dieta  (Factores externos) dice que son x cantidad de comida y quedaste con hambre, entonces tienes que engañar al cuerpo para no comer más. Obligarlo mejor dicho, a ignorar la señales de hambre y saciedad. Claro el cuerpo pide comida, y cuando la ve, va a querer comerla, entonces es ahi donde culpa a tu falta de fuerza de voluntad cuando en realidad es tu cuerpo tratando de proporcionar energía
  2. Te crea mucho estrés, sentimientos de fracaso, ansiedad y baja autoestima
  3. Una de las causas de los trastornos de la conducta alimentaria
  4. Hacen que pierdas el control al comer si “violas” una regla de la dieta: pensamiento de todo o nada.

Daños Biológicos:

  1. Enseñan al cuerpo a retener más grasa cuando vuelves a comer otra vez
  2. Disminuyen el metabolismo
  3. Incrementan los antojos: lo prohibido nos gusta más

Estos son solo algunos de los daños de las dietas restrictivas, la realidad es que son muy peligrosas y adictivas.

Olvídate de las dietas y empieza a estar en sintonía con tu cuerpo, con sus señales de hambre y saciedad.