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El privilegio de ser delgada

Aparentemente mi cuerpo me ha dado muchas ventajas que otras mujeres no tienen por tener otro tipo de cuerpo. Me ha dado buen trato por los demás (la mayoría de veces), me ha ahorrado miradas y críticas a la hora de comer. Según la sociedad puedo ponerme casi que toda la ropa y la verdad siempre espero encontrar ropa de mi talla cuando entro a un almacén (entre otras cosas). Cuando note el privilegio me llevo a ver que otras experimenten discriminación dentro del mismo contexto.

Este privilegio es independiente si tu te sientes delgada y es otorgado por la sociedad, según @thelingerieaddict. No es que tengas una vida mas fácil, es que no te toca lidiar con los comentarios o criticas ni justificar tus acciones por tu cuerpo. Puedes elegir sin ser señalada o señalado, puedes evitar microagresiones y, si cuentas con suerte, tu relación con la comida no se ve afectada. Hace unas semanas me preguntaban porque hay personas que no sufren con lo que comen, no piensan en qué comer, simplemente comen sin la mortificación de que esto lo vas a engordar. Mi respuesta es que probablemente estas personas son delgadas y no tuvieron comentarios que criticaran, modificaran o condicionaran su comer, entonces no crecieron con creencias tan drásticas sobre la comida.

Hay algo que me ha dado mi trabajo, poder aprender sobre los diferentes escenarios de discriminación que algunas personas se exponen gracias al tamaño forma o figura corporal. Esta discrimincación es sizeism o discriminacion por la forma de tu cuerpo. Muchas creencias y mitos alrededor del cuerpo o su tamaño hacen que las personas sean tratadas diferente. Prejuicios como: personas gordas son gordas porque les falta amor propio o poco interés en su salud física o mental o, al contrario, personas muy delgadas experimentan comentarios hirientes porque asumen que están enfermas o con un TCA.

Es importante ver como nuestro género, clase, raza, habilidad, identidad sexual y forma de cuerpo juegan un papel en cómo nos tratamos o nos tratan los demás y en cómo te hacen sentir. Cada una de estas identidades tiene grupos marginados junto a grupos de privilegio, los cuales crean prejuicios y desventajas para muchas personas.

Por ejemplo: Al ser yo una persona delgada, nunca llegué a pensar en cómo se podría sentir una persona gorda o con un cuerpo grande entrando a un avión. Teniendo que pasar varias horas en un puesto donde su cuerpo no cabe o teniendo que pagar un tiquete extra porque su cuerpo no cabe en la silla. Las miradas y comentarios que esa situación podrían generar al igual que los sentimientos generados en él o ella. Esta discriminación enfrenta a muchos a asistencia médica inadecuada, discriminación en el trabajo o en sus relaciones, constante microagresiones (La microagresión es un acto en concreto que de manera accidental o inconsciente realiza una persona privilegiada contra una persona marginada), entre otros.

Vivimos en una sociedad que asume que todas las personas deben ser delgadas si tienen la fuerza de voluntad suficiente. Esta mirada a la salud hace que nos quedemos cortos para brindarle la asistencia adecuada a personas que por genética no pueden tener un cuerpo delgado. Dejamos de ver al ser humano, integro e individual porque no cumple con las normas establecidas. El trato brindado hasta el momento (en la mayoría de casos) lleva a que la persona odie y rechace cada vez más su cuerpo, lo que lo aleja de la salud y de una vida digna.

Sizeism es un problema muy común y que es poco reconocido o atendido. Como alguien que trabaja en la aceptación del cuerpo, considero importante empezar a identificar y a apoyar a personas que son víctimas de esta discriminación, que por general son la mayoría.

mi cuerpo me ha dado muchas ventajas que otras mujeres no tienen por tener otro tipo de cuerpo. Me ha dado buen trato por los demás (la mayoría de veces), me ha ahorrado miradas y críticas a la hora de comer. Según la sociedad puedo ponerme casi que toda la ropa y la verdad siempre espero encontrar ropa de mi talla cuando entro a un almacén (entre otras cosas).

Este privilegio es independiente si tu te sientes delgada y es otorgado por la sociedad, según @thelingerieaddict. No es que tengas una vida mas fácil, es que no te toca lidiar con los comentarios o criticas ni justificar tus acciones por tu cuerpo. Puedes elegir sin ser señalada o señalado, puedes evitar microagresiones y, si cuentas con suerte, tu relación con la comida no se ve afectada.

Es importante ver como nuestro género, clase, raza, habilidad, identidad sexual y forma de cuerpo juegan un papel en cómo nos tratamos o nos tratan los demás y en cómo te hacen sentir. Cada una de estas identidades tiene grupos marginados junto a grupos de privilegio, los cuales crean prejuicios y desventajas para muchas personas.

Lo que muchos también asumen es que con este cuerpo delgado, siempre tuve aceptación propia o que es muy fácil quererlo. Pues no, mi tarea siempre fue compararme y hacerle daño, no crecí precisamente con el amor por el a flor de piel. Ya que amar o aceptar tu cuerpo no tiene que ver con tus kgs. Está ligado a tu pensamiento, trato y manera de relacionarte con el.

Soy consciente de mi privilegio y por eso te digo que cambiar tu cuerpo desde el rechazo no te garantiza sentirte cómodo, ni mucho menos felicidad. Cuando me escuchan hablar de amor propio casi siempre me dicen: si muy lindo tu discurso pero ¿Cómo empiezo?
Mi respuesta:
Por ti, evaluando como te estas refiriendo a el, cómo estas pensando de el, eres negativ@, fuerte o poco compasivo? Analiza estos pensamientos y luego preguntate si se los dirías a alguien quién tu quieres? Trata de retarlos y reemplázalos por algunos mas generosos o por lo menos mas neutros.
El amor y la aceptación va en la mente, no en tu balanza y no esta siempre incluido en el combo de los privilegios de ser delgada.

Por ejemplo: muchos lugares no están adecuados para personas con cuerpo grandes.
Sizeism es un problema muy común y que es poco reconocido o atendido. Como alguien que trabaja en la aceptación del cuerpo considero importante empezar a identificar y a apoyar a personas que son víctimas de esta discriminación, que por general son la mayoría. *no encontré la palabra en español