Blog

Carta al TCA (Trastorno de la conducta alimentaria)

yoga

Hoy les comparto mi carta  de despedida que hice durante mis terapias. Mi proceso no fue lineal y el tuyo tampoco lo va a ser. Algo que me sirvió mucho a mí fue darme cuenta que un tropezón no significa una recaída, de los tropiezos aprendemos y nos empoderamos, hacen parte del camino. En esta carta escribo que el daño que me hacía, porque es importante salir de esto y un objetivo a futuro.

Aquí les pongo mi carta de despedida que es un ejercicio muy poderoso y sanador en el proceso.

Fuiste mí todo. Si, lo único que tenia, te convertiste en mi identidad. Me describía usándote, no sabía ver más allá de ti. Dañaste relaciones, me pusiste en contra de muchas personas hasta el punto de ponerme en contra de mi misma. No me entendía y tampoco me dejaba ayudar. Fuiste un desastre. Te odie por mucho tiempo porque no me dejabas ser. Me lastimaste.

También fuiste mi salvavidas, me ayudaste a no sentir, a evadirme. Contigo me sentía cómoda por momentos, sobre todo en esos de emociones muy fuertes. Me ayudaste a sobrellevar situaciones, a calmar mi ansiedad. Puedo decir que creía que “me salvabas”. Por momentos quería quedarme contigo porque me daba miedo enfrentar pero en otros te odiaba por manipularme tanto.

Te escondí con tanta facilidad por mucho tiempo. Era fácil, nadie sabia, ni mucho menos se lo imaginaban. TCA,  te camuflabas tanto que dure 5 años contigo.

Cuando apareciste me encantaba, la gente te aplaudía, luego te transformaste en mi peor pesadilla. Eras horrible. Me pusiste a pasar por momentos difíciles, me retaste me hiciste creer que no iba a poder contigo. Pero aquí estoy despidiéndome de ti.

Me hice mucho daño usándote pero hoy puedo llegar a agradecerte. Por ti soy mas fuerte. Te superé y desde hoy mi misión es evitar que le hagas tanto daño a la gente.

Gracias pero no te quiero volver a tener en mi vida.