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Algunas razones que te llevan a procrastinar

Quería escribir sobre la procrastinación hace un tiempo y ¿qué creen? Lo postergaba para después y después. Siempre encontraba algo mejor que hacer, o decía que me faltaba algo más para leer y no lo hacía. Si, yo antes de plasmar mis palabras hago una investigación sobre el tema. En fin, andaba procrastinando para escribir un blog post sobre la procrastinación ¡qué ironía! Hasta hoy decidí escribirlo,  así que no pasaba más tiempo. No puedo decir que todo el tiempo, pero si he tenido un tiempo donde lo hago más que otro. 

¿Qué es?

En una página web que se llama significados.com encontré el significado de procastinación posponer o aplazar tareas, deberes y responsabilidades por otras actividades que nos resultan más gratificantes pero que son irrelevantes”. ¿Quién se ha encontrado en esta situación en múltiples ocasiones? Yo, sin duda, en la universidad cuando tenía que estudiar para un examen y prefería quedarme viendo películas y me justificaba porque era un thriller psicológico entonces “algo tenía que aprender”, recuerdo que me decía (yo estudié psicología) . O justo en estos momentos cuando tengo que estudiar e investigar para mi trabajo y me quedo horas viendo las redes sociales. 

 

Aunque todos lo hagamos, puede llegar a ser un problema cuando constantemente estamos eludiendo estas tareas importante o categorizadas como deberes. En el procrastinador o la procrastinadora, se crea una sensación de malestar, de ser incapaz, llega a afectar el autoestima y dificulta la vida. Cuando esto sucede la persona llega a tener rumiación excesiva y experimenta mucha frustración, ya que tiene la disposición de hacer las actividades pero la manera de clasificar o percibir los deberes lo llevan a evitar realizarlas. Por lo general se procrastinan deberes que requieren de mucho esfuerzo, de mucha energía emocional o física y que requieren de mucha concentración por nuestra parte. 

 

¿Por qué lo hacemos?

Existen varias razones que explican porque constantemente se procrastina, aquí te explicaré solo algunas. 

  1. Perfeccionismo: o hago todo a la perfección o mejor no lo hago. Revisando que me pasaba a mi para escribir este post, me di cuenta que era el perfeccionismo lo que no dejaba que ni siquiera empezara. Pensamientos como “ no sabes todo sobre esto, mejor no lo escribas” o “te va a quedar muy incompleto” son típicos. Para la persona perfeccionista, el proyecto será muy abrumador ya que se debe hacer a la perfección, contemplar hacer una tarea a medias no es una opción. La trampa del perfeccionismo es que nunca se está listo o nunca es suficiente, lo cual siempre te llevará a procrastinar.
  2. Miedo: las tareas pendientes están relacionadas a una experiencia desagradable para ti, como el miedo o el miedo a fracasar. Y no únicamente a hacer algo mal, pero también miedo al éxito. No te sientes merecedor del éxito y este punto se relaciona con
  3. Baja Autoestima: la falta de confianza, sentir que no tiene las capacidades necesarias o la aptitudes requeridas para realizar una tarea. 
  4. Salud mental: padecer de depresión u otro trastorno mental
  5. Poca regulación emocional: no aprender a regular las emociones de manera efectiva ya sea por falta de entrenamiento por padres o sobreprotección. Tener baja capacidad para tolerar el malestar, o regular ansiedad o emociones que pueden ser abrumadoras para ti. Lo cual puede llevarte a sentirte siempre abrumado.
  6. Frustración: Puedes procrastinar para evitar sentir la frustración que puede genera hacer una tarea que no te genera placer, que no te guste, lo que hace que lo reemplaces con actividades que te generen gratificación instantánea. Esto produce una doble satisfacción, postergar sentir frustración con una actividad que si te gusta, genera dopamina por la gratificación instantánea que te produjo la actividad poco relevante. Lo que refuerza esta acción y te lleva a hacerlo una y otra vez. 

 

¿Qué puedes hacer si constantemente procrastinas?

  1. Reconocer que lo haces: en todo hábito o acción que quieras cambiar o dejar de hacer, primero tienes que estar consciente que la haces.
  2. Explorar cuál es la raíz de la procrastinación: En este post te expliqué varias razones, pero no son las únicas. ¿Poca tolerancia a la frustración? O ¿Sientes que no tienes las aptitudes necesarias para realizar los deberes? Intenta conectar contigo, tus emociones y formas de pensar para traer a conciencia y poder navegar tus emociones. Si es el miedo al fracaso, poder trabajar en tu autoestima sería de gran ayuda. 
  3. Separar los deberes en tareas más sencillas: hay veces que ver un objetivo final puede abrumar y previene de empezar. Si este es el escenario, puedes establecer tareas pequeñas que te ayuden a conseguir el objetivo final. Por ejemplo: si tienes que escribir un ensayo, empieza escribiendo el tema y subtemas. Otro día escribe la introducción, otro día el párrafo del subtema X y así vas alcanzando cada tarea hasta completar el ensayo.
  4. Ten a la mano un listado de actividades de placer que puedas hacer luego de completar cada tarea: siguiendo el ejemplo anterior, después de completar el párrafo de introducción, tienes 5 minutos de descanso o lees un poco de un libro que te guste o contestas los mensajes de tus amigos.
  5. Trata de encontrar varias razones que apoyen de manera positiva la realización de la tarea y enfócate en cómo te puedes sentir si lo haces. Por ejemplo, si haces el ensayo probablemente te vas a sentir seguro o segura, sentirás satisfacción, mejoraras una nota importante etc. 
  6. Comprométete con alguien para realizar la tarea: el compromiso con alguien puede animarte a hacerla.
  7. Organiza mejor el tiempo disponible

Estos son algunos pasos que pueden ayudarte, si la procrastinación afecta tu estado emocional, es causa de sufrimiento y ineficacia, siempre será mejor buscar apoyo psicológico.